viernes, 7 de octubre de 2005

Balance de 20 meses de actividad de la Ciudad del Periodismo

Con motivo de la presencia de Estepona Ciudad del Periodismoe en Argentina, Chile y Uruguay, se ha realizado un dvd con un resumen de los que es este programa cultural. Aquí tenéis el texto.

“Estepona Ciudad del Periodismo” es un programa cultural universitario, de carácter internacional, que pretende convertir a esta ciudad española en un referente mundial sobre el mundo de la comunicación; en un foro de ideas sobre la profesión periodística.
“Estepona Ciudad del Periodismo”, alentado por el alcalde, Antonio Barrientos, es también un programa que tiene por objeto la promoción turística del municipio, a través de la cultura y del periodismo. Un municipio enclavado en la famosa Costa de l Sol y, que según los expertos, es el centro turístico de más futuro de Andalucía y España, tanto por su crecimiento de población como por el auge del turismo residencial y por el desarrollo sostenible emprendido por el Ayuntamiento.
Los dos primeros años de Andadura han sido espectaculares. Por la ciudad han pasado parte de los grandes comunicadores españoles y otros expertos internacionales.
Todo empezó allá por febrero de 2004 cuando la “II Cumbre Mundial de Diseño en Prensa” hizo que comenzará a rodar este programa. Figuras como Nuria Ducassi, del Miami Herald; Richard Emblin, de El Tiempo de Bogotá; Mario Gatica, del Mercurio de Chile; Carlos Pérez de Rozas, de La Vanguardia; o Guillermo Gómez Hill, del Panamá América; adelantaron en Estepona el futuro del diseño en los periódicos, con clases que fueron auténticos manuales de su profesión.
Le siguió un seminario cargado de actualidad, sobre los “Reporteros de Guerra”. Se homenajeó a los periodistas fallecidos en los conflictos bélicos y se debatió sobre el futuro del reporterismo. Nombres como Javier Bauluz, único Pulitzer español; Bru Rovira, de La Vanguardia y premio Ortega y Gasset de Periodismo 2004; Ramón Lobo, de El País; ofrecieron en Estepona sus vivencias en las distintas guerras.
Tras estos dos primeros eventos, de gran repercusión en España y Latinoamérica, se pusieron en marcha 7 cursos de verano sobre periodismo. Versaron sobre distintos aspectos de la profesión, como el periodismo político, el radiofónico, el deportivo o el fotoperiodismo. Juan Pedro Valentín, de Tele5; Ali Lmrabet, periodista marroquí; José Ramón de la Morena, de la SER, son algunos de los periodistas más destacados que apoyaron los cursos de verano con magistrales conferencias.
Entre las autoridades, el presidente del Senado, Javier Rojo; el Ministro de Defensa, José Bono; o la Ministra de Fomento, Magdalena Álvarez; participaron en el Curso sobre Periodismo y Poder Político.
Tras el verano y el mes de julio, otro tema de actualidad. Un Encuentro Internacional de Mujeres Periodistas fue la cuarta cita de “Estepona Ciudad del Periodismo”. Y de nuevo, nombres prestigiosos como los de María Antonia Iglesias o Rosa Villacastín.
Y para finalizar 2004, una apuesta por el nuevo periodismo en Internet, el I Foro de Periodismo Digital, convertido en uno de los tres más importantes de España. Con la participación de Mario Tascón, de Prisacom; Juan Varela, de Periodistas21, José Luis Orihuela, de Ecuaderno; o Fernando Jáuregui, del diariocrítico.com, entre otros.
Llegó 2005 y se programaron actividades todos los meses. Nuevo éxito de la III Cumbre Mundial de Diseño en Prensa con la presencia de Mrio García, Peter Ong, Antoni Casses, Norberto Baruch o Roger Black, entre otros.
En marzo, Encuentro Internacional de Periodismo y Cultura, con dos premios Planetas como Fernando delgado y Lucía Etxebarria; el gran pensador Sami Näir o el filósofo Javier Sádaba.
En abril, el II Seminario Internacional de Reporteros de Guerra, en memoria de los periodistas españoles fallecidos en conflictos, como Javier Couso o Julio Fuentes.
Pero el programa cultural se impregna en las jóvenes generaciones españolas. En mayo, más de 500 alumnos de bachillerato asistieron a dos jornadas dirigidas a ellos, con periodistas españoles que les explicaron todo lo que quisieron conocer de esta profesión. Y también en mayo celebramos el I centenario de la Asociación de la Prensa de Málaga, provincia a la que pertenece Estepona.
Y en junio, un Seminario Internacional de Deporte, Educación Física y Comunicación, con profesionales de las tres actividades como el exentrenador del Real Madrid Vicente del Bosque, el colegiado Iturralde González, o los periodistas José Ángel de la Casa, o Alberto Cerriti.
Nuevamente en julio, los II Cursos de Verano, con 5 cursos y 3 grandes exposiciones fotográficas, como la de Raúl Cancio, de El País. Entre los ponentes el exlider del BNG Xosé Manuel Beiras, la periodista de TVE, Pepa Bueno, el consejero de Turismo de Andalucía, Paulino Plata, y nuevamente José Ramón de la Morena de la SER o Javier Rojo, presidente del Senado.
Y en septiembre, unas Jornadas de Periodismo Sin Libertad, con el presidente de Reporteros Sin Fronteras, fernando castellón, el Pulitzer español, Javier Bauluz, el marroquí L´mrabet, o los españoles Gorka Landaburu o Carmen Gurrutxaga. Y nos quedan octubre, con el II Foro de Periodismo Dogital; noviembre, con el Encuentro Hispanoamericano de editores de prensa; y diciembre con “AsiaMedia”, el congreso entre corresponsales de prensa de Asia y España.
En cuanto a las repercusiones, “Estepona Ciudad del Periodismo” es conocida en España y Latinoamérica. Instituciones tan prestigiosas como Reporteros Sin Frontera, Casa Asia, la Universidad de Málaga, el Consejo Superior de Deportes, y la Asociación de la Prensa han firmado convenios con el proyecto.
El futuro es apasionante. “Estepona Ciudad del Periodismo” avanza y crece. Bajo la dirección del periodista Rafael de Loma, la subdirección del periodista Rafael García Cruz, y con la coordinación de los expertos en Comunicación Mariano Crespo y Juan Luis Valenzuela, “Estepona Ciudad del Periodismo” tiene un gran futuro ante sí.
El programa es conocido y alabado en la gran mayoría de redacciones de nuestro país. Y ahora, da el salto a Latinoamérica para presentarse en países como Argentina, Chile y Uruguay. Nos reciben Buenos Aires y Santiago con los brazos abiertos, y con el cariño de saber que llega un gran proyecto de comunicación hispana.
Las cifras nos avalan. Más de 500 profesionales y 3.000 estudiantes han pasado por las salas de conferencias de Estepona, convirtiéndonos en la Capital Internacional de la Comunicación. Uniendo continentes. Uniendo trabajo entre países hermanos, con el idioma español de nexo en este IV Aniversario del Quijote.
En frase acuñada por el alcalde, “que todo lo que pase en el mundo de la comunicación, pase antes por Estepona”.

1 comentario:

saguiere dijo...

El Miedo enquistado en la Intelectualidad Argentina

por Eduardo R. Saguier
Investigador del CONICET
http://www.er-saguier.org

¿A que hondas razones culturales, políticas, sociológicas y psicológicas obedece el miedo enquistado en la opinión pública intelectual argentina?, ¿a qué obedece la autocensura, conformidad o resistencia a opinar críticamente sobre cuestiones que hacen a la democratización de la ciencia, el arte y la cultura?, ¿por qué motivos numerosos y consagrados intelectuales vienen callando la dominación autoritaria y facciosa que prevalece en las estructuras de los organismos de cultura argentinos?, ¿por qué motivo el Instituto Gino Germani (IGG) no encaró este drama, y por el contrario en la investigación de Naishtat y Toer (2005), las preguntas formuladas en las encuestas practicadas --a los miembros de los Consejos Directivos de la UBA-- se redujeron a problemáticas de muy relativa relevancia (la representatividad formal)?

Difícil es contestar estos interrogantes y aproximar un diagnóstico y una evaluación del trauma sufrido, dada la escasez de pruebas, testigos e investigaciones a las que se pueda recurrir (la mayor parte de los expedientes de estos casos no están al alcance de una investigación pues son confidenciales). Incluso, internacionalmente, los trabajos al respecto --aparte de los clásicos como los de Gouldner (1980) y Collins (1979)-- se focalizan exclusivamente en la clase profesional (Martin, 1991; y Schmidt, 2000). Sin embargo, pese a esta exigüidad, es nuestra obligación intentar ensayar una respuesta que indague en la desidia de la ciencia y la cultura argentina y en la negligente omisión de sus actores, que arroje algo de luz en la crisis que padecemos.

Tradicionalmente, la ciencia política ha probado que el miedo es un ingrediente propio de los regímenes fascistas y dictatoriales, donde la principal víctima es el intelectual independiente; y que por el contrario, en los regímenes democráticos, dicho miedo se va extinguiendo a medida que las libertades democráticas se consolidan. No obstante, la actualidad presente en los medios culturales argentinos permite verificar una realidad de signo adverso, pues aunque las instituciones democráticas se han restaurado y el modelo neoliberal fue derrotado, el miedo al poder persiste entre los intelectuales, artistas y científicos, de las ciencias duras y blandas, jóvenes y viejos, y a una escala e intensidad cada vez más crecientes.

Una explicación de estas dolorosas supervivencias sería que frente al inconcluso intento de restauración democrática y la parcial derrota experimentada por el neoliberalismo, al no haberse erradicado de cuajo dicha doble herencia -que quedó plasmada en actores cómplices de esas épocas y en prácticas, legislaciones, regulaciones y reglamentaciones antidemocráticas aún vigentes-- no se habría podido afianzar la participación y la confianza mutua de la comunidad intelectual. Una democracia inconclusa sería aquella que preserva escrupulosamente las formalidades y el protocolo, pero donde la transparencia y la sustancia deliberativa, meritocrática, competitiva y exogámica del ejercicio democrático está críticamente ausente, por la falta de voluntad política para oxigenar las instituciones culturales, las que se perpetúan sin autocrítica, y en condiciones herméticas, desjerarquizadas y fragmentadas. Su nocivo ejemplo se derrama a los niveles laterales correspondientes a las profesiones liberales, y a las escalas inferiores de las instituciones educativas, no bastando por ello con modificar sólo la Ley de Educación Superior, sino producir una democratización profunda de todas las instituciones de la cultura, incluidas las referidas a los medios de comunicación masiva.

Es decir, una comunidad donde los intelectuales no son físicamente perseguidos por sus opiniones, y donde no existe censura, cárcel ni patíbulo por el "pecado" de disentir; pero donde sin embargo el miedo a "descolocarse" o desubicarse con quienes detentan el poder --peligrando el puesto de trabajo o malogrando privilegios económicos, como incentivos, becas, subsidios y subvenciones-- está culturalmente enquistado y psicológicamente internalizado. En otras palabras, una comunidad donde rige una violencia simbólica ilegítima, tácita y/o latente, que está destinada ex profeso a domesticar y disciplinar las mentes, las conciencias y las vocaciones, subordinando a los intelectuales al status de cortesanos del poder, impone un silencio a dos puntas; que amedrenta a los jóvenes con bloquearles sus pretensiones de ascenso académico, y a la vieja guardia intelectual que persista en su independencia con sabotearles una jubilación digna. Este enquistamiento e internalización no les permitiría ensayar la voluntad de discrepar, ni proponer cambios, ni denunciar anomalías o corrupciones, ni prestar solidaridad alguna para con los que a juzgar por su independencia de criterio son segregados, anatematizados y/o moralmente acosados. Aunque les muerda el dolor del vacío, la indefensión y la pérdida de su autoestima, estos últimos se encontrarían ante la patética situación en la que "nunca podrían esperar una mano, una ayuda ni un favor".

Este inhumano y desolador cuadro, que se ceba en aquellos a quienes el sistema estigmatiza como chivos expiatorios, y que por el contrario premia y asciende a sus aduladores, esbirros y sicarios, intimida a la comunidad intelectual, la expulsa a una deserción y un ostracismo que aumenta la brecha con los países centrales, o la incita a refugiarse en patologías o pautas de conducta violatorias de los códigos académicos. Entre esas pautas rige la intriga, el chisme, el secretismo, la extorsión, el chantaje, la venganza, la traición, y el buscar seguridad y protección en trenzas, roscas y camarillas, que le permitan compartir los eventuales botines de guerra, y lo parapeten cual si fueran casamatas o búnquers, contra la indiferencia, la discriminación, la postergación y la represalia. Toda la libido intelectual estaría focalizada en "hacerse amigo del juez", en reforzar y consolidar identidades de tipo clánico, y en concertar vínculos insanos como el compadrazgo y la coalición en sectas o logias, con las que poder disputar con éxito las diferentes instancias de poder académico, científico y cultural (elecciones de claustro, integración de comisiones y comités editoriales, constitución de jurados y referatos, organización de congresos y simposios, etc.).

En ese enmudecimiento cómplice y en esas relaciones de poder cortesanas, genuflexas, ventajeras y oportunistas, y no en los méritos intelectuales propios, ni en las rupturas epistemológicas o metodológicas alcanzadas en sus investigaciones, ponencias y exposiciones, ni en las innovaciones tecnológicas con que exhiba su producción, estaría cifrada toda la esperanza de inmunidad, reconocimiento, cooptación y promoción académica. Esta búsqueda perversa de un nicho ilegítimo lo induciría a su vez a incurrir en diversos mecanismos ficticios y cínicos (fatuidad, imitación, simulación, adulteración, plagio, etc.), y en una constante propensión a rehuir la polémica o el debate franco, donde la originalidad, la creatividad y la fractura con lo establecido estarían obstinadamente ausentes.

Bibliografía

Collins, Randall (1979). The Credential Society: An Historical Sociology of Education and Stratification. New York: Academic Press.

Gouldner, Alvin W. (1980): El futuro de los intelectuales y el ascenso de la nueva clase. Madrid: Alianza;

Martin, Brian (1991): Knowledge and Power in Academia, Neucleus (Armidale Students' Association), Vol. 44, No. 4, 15 August 1991, p. 10 (abridged); Farrago (University of Melbourne), Vol. 70, No. 8, pp. 32-33; Rabelais (La Trobe University Student's Representative Council), Vol. 25, No. 7, August 1991, pp. 12-13, 33.
en: http://www.uow.edu.au/arts/sts/bmartin/pubs/91kpa.html

Naishtat, Francisco y Mario Toer, ed. (2005): Democracia y Representación en la Universidad. El caso de la Universidad de Buenos Aires desde la visión de sus protagonistas (Buenos Aires: Editorial Biblos);

Schmidt, Jeff (2000). Disciplined Minds: A Critical Look at Salaried Professionals and the Soul-Battering System that Shapes their Lives. Lanham, MD: Rowman & Littlefield. http://www.creativeresistance.ca/action/2002-feb01-disciplined-minds-review-mike-ryan-z-magazine.htm